Los problemas del sistema educativo en Panamá

Según las leyes que están vigentes en nuestra República, la educación oficial es gratuita en todos los niveles pre-universitarios, y obligatoria en el primer nivel de enseñanza o educación básica general. El Ministerio de Educación es la entidad estatal encargada de la supervisión de la educación tanto oficial como particular.

En Panamá, se está viviendo una crisis educativa que necesita una pronta solución. El sistema educativo es obsoleto, lento, burocrático, ineficiente, anacrónico y en eminente colapso. Muchos pensarán que es exagerado, pero realmente es grave. Tan solo basta ver el reflejo: los egresados.

El Ministerio de Educación del Gobierno de turno, ha decidido implementar una transformación curricular, que en mi opinión no es más que cambios superfluos e insignificantes para hacerle creer a la población de que se está trabajando en un aparente cambio que traerá mejoras.  Vale destacar, que la iniciativa no está mal, pero ante un sistema decadente como el actual, la toma de decisiones ante reformas se debe pensar, planificar y consultar para evitar improvisación y apuros. Si  el sistema ha sobrevivido de esta manera por muchos años, algunos meses adicionales trabajando en una transformación efectiva no creo que haga la diferencia. Se debe tomar en cuenta todas las partes relacionadas que intervienen en el proceso educativo nacional: Ministerio como supervisor de la educación, los educadores como portadora de la misma, los estudiantes como agentes principales y los padres de familia como responsables de estos últimos.

Que propone el Ministerio de Educación

Si resumimos la propuesta que el gobierno presento para la reforma curricular, se desprenden los siguientes puntos:

  • Reducir la cantidad de bachilleratos
  • Reforzar materias como ciencias, matemáticas y español
  • Promover el estudio del ingles
  • Crear bachilleres industriales
  • Potenciar y desarrollar el pensamiento críticos y las capacidades
  • Modificaciones en la duración y periodos del año escolar

Es fácil usar palabras rebuscadas, escribir objetivos, pero la situación actual de todo el sistema pedagógico no se puede arreglar simplemente agregando y removiendo bachilleratos o cambiando el año escolar.

Ministerio de Educación

Empecemos hablando del supervisor de nuestra educación nacional: el Ministerio de Educación. Su sistema es decante por no decir patético, demasiado burocrático, con funcionarios (se dice que no se debe generalizar, pero buscar un buen funcionario es peor que buscar una aguja en pajar) que no se comprometen con su labor dentro de la institución.

Las gestiones para nombrar profesor son ineficientes y lentas, llena de protocolos y papeleos que muchas veces pueden terminar perdiéndose entre las oficinas y sin alguien que se haga responsable.  Hablar de las penurias que los docentes sufren para recibir un nombramiento es digno para escribir una epopeya. Y ahí no acaba todo, los profesores recién nombrados, no reciben pagos inmediatos, pasan seis meses o más hasta recibir su primer salario y el retroactivo. Los profesores de las aéreas de difícil acceso la tiene más difícil, con promesas de transporte sin cumplir y viáticos que demoran igual o más que el pago del resto de los educadores.

Ver a los profesores madrugando fuera de las oficinas del Ministerio, para conseguir una oportunidad de trabajo es el reflejo de lo arcaico que puede ser un sistema. El año escolar empieza y siempre hay escuelas con profesores ausente y no por falta de personal, sino por la incapacidad de nombrar y organizar. ¿Es esta institución la que está promoviendo y prometiendo una reforma educativa?

Los docentes

Hablemos de ciertos datos concretos sobre los educadores.

  • El horario completo de un educador es de 30 horas semanales de clase. 26 horas si el profesor es consejero.
  • El salario que un docente en Panamá recibe es insuficiente para vivir y/o mantener a una familia. Esto lleva como consecuencia que busque dos trabajos. Lo que muchos desconocen, es que un profesor con 30 horas tiene suficiente carga laboral para poder planificar y estudiar sus clases, calificar exámenes y trabajos de los estudiantes y dar clases. Cuando un profesor adquiere un segundo trabajo, en la mayoría de los casos es en un colegio privado. El profesor tiende a descuidar uno de sus dos trabajos por falta de tiempo, el de la oficial siempre termina siendo el descuidado.
  • Existen demasiados docentes que no tienen una vocación: falta de compromiso, ausencias a clases. Me atrevo a decir que parte de esta falta de compromiso es por la falta de supervisión del Ministerio.La ausencia de directores y supervisores realizando sus tareas en los centros educativos, dejan a los profesores con una organización fantasma con superiores ausentes.

Infraestructura

Las escuelas como centros educativos deben tener todas las herramientas para que los docentes puedan brindar una buena educación a los estudiantes. Muy lejos de esta realidad nos encontramos en Panamá.

Los laboratorios de ciencias llenos de polvos y ausentes de utensilios. La triste realidad de estudiantes de ciencias que llegan a 6to año y nunca realizan un laboratorio. La pregunta adecuada sería: ¿Cómo pretenden implementar nuevos bachilleratos “industriales” si las herramientas y las infraestructuras siempre han estado ausentes por décadas?

Los estudiantes

La principales afectados en este dilema son los estudiantes. Ellos también deben ser parte de la transformación curricular.

Si se compara el currículo de una escuela oficial con la de una escuela particular, es exactamente el mismo. Los planes de estudias que los docentes deben impartir son los aprobados por el ente regulador: el Ministerio de Educación.

Entonces, ¿dónde radica la diferencia de la educación entre escuelas partículas y oficiales? A pesar de que el contenido de las clases es idéntico, no se brinda de la misma manera. Las escuelas particulares les exigen a los profesores  que impartan clases con mayor grado de dificultad. Algo totalmente inexistente en un instituto oficial.

Los estudiantes de los colegios administrados por el Estado reciben una educación llena de mediocridad, muchas veces aprendida por el entorno en el que viven y promovida por los profesores.  Hay una evidente ausencia de superación, proactividad en el ambiente que ellos son criados y educados.

Es importante aclarar que con esto no pretendo decir que todos los estudiantes son iguales, ni que todas las escuelas y profesores educan de esta manera, pero es una mayoría abrumante.

Los estudiantes especiales

El proyecto de inclusión de los estudiantes especiales en las escuelas, es un fracaso total. Profesores no capacitados imparten clases superfluas y que no aportan nada a la educación de este tipo de estudiantes.

El hecho de colocarlos en los mismos centros educativos que el resto de los estudiantes ¿realmente los INCLUYE? Yo creo que no. Creo que el hecho de ser “especiales” determinar que necesitan profesores con buena capacitación, infraestructuras adecuadas y un currículo igualmente especial para que el estudiantado pueda ser educado de la mejor manera.

Si resumo la manera como están siendo educados, diría que están recibiendo clases de manualidades.

La transformación curricular

Todos estamos de acuerdo en que el sistema tiene fallas y necesitar ser renovado de manera inminente. No se puede realizar un plan de mejorar improvisado, sin estudios serios sobre las deficiencias para poder atacarlas de la manera más efectiva. La educación panameña no necesita paliativos, necesita una reforma profunda.

Plantearé las razones por las cuales considero que esta transformación no está viendo el panorama completo y será un fracaso:

  • Crear Bachilleratos industriales:  Las autoridades del ministerio aseguran que con ellos los estudiantes saldrán listos para laborar, lo que no termina de convencer, es como el ministerio quiere implementar un currículo como este en un mundo en donde se requiere más preparación para poder tener más oportunidades en el mundo laboral. Le envían un mensaje indirecto y sublimal: estudiar hasta sexto año, que estarán listos para trabajar y no necesitar continuar estudiando. ¿y los estudios superiores?  Esto solo traerá profesionales que no serán capaces de superarse con salarios baratos que son convenientes para los empresarios. Les trunca el acceso a la educación superior. En un futuro no muy lejano las universidades estarán dirigidos a unos cuantos estudiantes, cuando debería ser todo lo contrario e ir dirigido a toda la población estudiantil.
  • Con nuevos bachilleratos, vendrán nuevas materias, al igual que con la eliminación de bachilleratos, muchas materias morirán inminentemente. Muchos docentes no están capacitados para impartir estas nuevas materias. ¿Qué hacer con los profesores de cátedras extintas? La respuesta de la ministra fue: “los capacitamos, pero mientras reciban esta capacitación para las nuevas materias, no recibirán salario”. Y la pregunta es: ¿cómo estos docentes vivirán y llevarán el sustento a sus hogares si dejaran de ser asalariados por el tiempo de capacitación? Realmente se creen que la educación mejorará con un profesor de Educación para el Hogar dando Soldadura, o un profesor de religión dando ingles. Esto solo traerá profesores improvisando clases.
  • Año escolar: el aumento del año escolar al igual que dividirlo en diferentes periodos, no es factor que va a mejorar la educación. Tres trimestres con una semana de vacaciones entre cada uno, es básicamente lo mismo que cuatro bimestres con dos semanas de vacaciones de medio año. Este no es la causal ni la solución al problema de educación que el país vive.

En un sistema tan complejo como el educativo, los cambios deben hacerse de raíz. Las reformas deben hacerse en todos los aspectos. Educar mejor a los estudiantes liberándolos de la mediocridad que los abruma, mejorando el sistema administrativo, supervisando la laborar de los profesores y motivándolos a brindar una mejor educación, invirtiendo en mejores centros educativos que garanticen una real educación y promoviendo el crecimiento profesional de los estudiantes hacia estudios superiores.

Al hablar de estudios superiores me recuerda que en estos últimos años el país se ha llenado con Universidad que parecen en todos lados, de dudosa procedencia, y que se ha vuelto un objetivo para hacer negocio en vez de ser una propuesta para educar eficientemente. Esto es regulado por la Universidad de Panamá, con un sistema arcaico y un rector que rehúsa soltar el poder en una institución que está necesitando una reforma eminente.

J

One thought on “Los problemas del sistema educativo en Panamá

  1. bibiana bedoya says:

    me parece su artículo muy acertivo, realmente necesitamos cambios PROFUNDOS…….

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