¿Qué dice la vieja ceniza cuando camina junto al fuego?

Escritura a mano

Dicen los científicos que en oposición al acto natural de hablar, la escritura es una acción totalmente artificial. No recuerdo cuando empecé a disfrutar de escribir, quizás a los 10 o a los 14 años. Lo que si logro recordar es que siempre se me ha hecho más fácil que expresarme verbalmente.

Suelo guardar muchas cosas, un par han perdido su sentido de atesorarlas, otras tantas siguen siendo la representación de un momento preciso y significativo en el tiempo, en mi tiempo. Son un recordatorio de lo malo, lo bueno, lo divertido, pero sobre todo de lo cambiante que es la vida. Escritos, composiciones, poesías, cartas que me recuerdan que hasta los criterios, las opiniones y la visión de la vida es dinámico.

Ordenando mi cuarto, me encontré con una estas pequeña composición que me tocó hacer en el 2003 para la clase de filosofía en quinto año de secundaria.

El profesor nos hizo escoger al azar una pregunta del Libro de las preguntas, obra póstuma de Pablo Neruda, y con ella debíamos desarrollar nuestra posible respuesta, a modo de historia, a tan confusa interrogante.

La pregunta que me tocó fue: ¿Qué dice la vieja ceniza cuando camina junto al fuego? Aquí les dejo con la respuesta del José de 16 años:

Las personas muchas veces extrañan momentos felices que vivieron con otras que le dieron buena compañía, pero la verdad sólo es recuerdo, sólo está en tu imaginación y puede que sea algo imposible de alcanzar. Quizás eso que deseas lo tuviste pero por distintas circunstancias ya no sea para ti, y como los cambios son difíciles de aceptar; extrañas y deseas. Para comprender mejor esto les contaré una leyenda…

La historia, muchas veces se convierte en leyenda y esta en mitos…Pero esta es cierta. En un pueblo no muy lejano, habitaban personas que necesitaban de un fuego que siempre estuviese prendido y que emanara suficiente calor para que ellos pudieran vivir. Para lograr la permanente existencia del fuego se necesitaba que las personas fueran quemadas por el fuego logrando una felicidad mientras estuvieran con él. Pero no todo era bueno: al ser consumida en su totalidad, la persona era convertida en ceniza. Una mujer había sido desechada y apareció en el pueblo como una persona desconocida y extraña, que siempre rondaba alrededor del fuego. A ella la llamaban “LA VIEJA CENIZA”, porque aunque no hablaba con nadie, todos sabían que era el desecho del fuego, y que se le oía decir cosas al caminar junto a él. Todos se preguntaban ¿Qué dice la vieja ceniza cuando camina junto al fuego?

Pero nadie sabía la respuesta a esta pregunta: Qué dice la vieja ceniza cuando camina junto al fuego? La vieja ceniza cuando camina junto al fuego, dice continuamente “que infeliz soy, extraño al fuego y al calor que me daba, pues me proporcionaba felicidad y alegría  ahora sé que no puedo seguir con él, pues me proporcionaba felicidad y alegría, pero ahora sé que no puedo seguir con él, pues no tengo energía para darle y él a mi no me dará felicidad. Te deseo y no puedo estar contigo querido fuego. Entiende que me haces feliz y no me conformo con este cambio.”

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El Anticristo – Capítulo LIV

El último libro que estuve leyendo fue El Anticristo de Friedrich Nietzsche. Un libro de tono bastante radical y que puede llegar a ser ofensivo como él mismo lo explica:

«Este libro está hecho para muy pocos lectores. Puede que no viva aún ninguno de ellos. Esos podrían ser los que comprendan mi Zaratustra: ¿acaso tengo yo derecho a confundirme con aquellos a quienes hoy se presta atención? Lo que a mí me pertenece es el pasado mañana. Algunos hombres nacen póstumos»

Debo decir que concuerdo con mucho de los postulados que Nietzsche expone en este ensayo, así como otros me parecen bastante desacertados, pero al final, ésta es sólo mi opinión sobre la opinión de otra persona.

Uno de los capítulos ¿? (No sé si se puede clasificar por capítulos, sección u otro término) que más disfrute fue el LIV, en dónde habla sobre el escepticismo:

No nos dejemos engañar: los grandes espíritus son escépticos. Zaratustra es un escéptico. La fortaleza, la libertad proveniente del vigor y de la plenitud del espíritu se demuestran mediante el escepticismo. Los hombres de convicciones no merecen ser tomados en consideración para todos los principios fundamentales de valor y no valor. Las convicciones son prisiones. Los convencidos no ven bastante lejos, no ven por debajo de si; pero para poder hablar de valor y no valor se deben mirar quinientas convicciones por abajo de sí detrás de sí … Un espíritu que apetezca cosas grandes y que quiera también los medios para conseguirlas, es necesariamente escéptico. La libertad de toda clase de convicciones forma parte de la fuerza, la facultad de mirar libremente … La gran pasión, la base y la potencia del propio ser, aún más iluminada y más despótica que él mismo, toma todo su intelecto a su servicio: nos limpia de escrúpulos; nos da el valor hasta de usar medios impíos, en ciertas circunstancias nos concede convicciones. La convicción puede ser medio; muchas cosas se consiguen sólo por medio de una convicción. La gran pasión no se somete a ellas, se sabe soberana.

Una manera importante de verla la vida es pensar que existe mi verdad, tu verdad y la verdad que nadie conoce.

Ver el mundo con escepticismo permite crear opiniones que evolucionan a medida que vamos aprendiendo, nos permite investigar, indagar.

La ausencia de certezas permite distanciarse de los errores y los mitos creados por creen en verdades sin fundamento alguno.

El párrafo que cité arribe, resume bastante bien de que va el escepticismo.

Aparte de eso, El Anticristo es un libro que nos presenta la visión de un hombre sobre las religiones, sobre todo el cristianismo. Una visión radical, de desprecio y hasta cierto punto odio, pero que vale totalmente la pena leerlo.

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